Tanto amor, tanta leche y tan poca puntería… con lo fácil que debe ser ese empleo y la tontería que le da al chaval de las plumitas y las flechitas.
Así que llegado a este punto de mi vida he decido aplicar uno de estos tres fabulosos métodos para erradicar al enemigo, tal vez me detengan, pero le habré hecho un gran favor a la humanidad.
1º) Insecticida: Preferiblemente en spray y directo a los ojos, sin ningún tipo de contemplación y una vez en el suelo, se le pisa repetidas veces la cabeza. Hay que tener especial atención a las flechas, no sea cosa que terminemos lesionados por pisa donde no debemos.
Para los aficionados y aficionadas a dar patadas en la entrepierna, hay que tener en cuenta que los ángeles son seres asexuados, así que por mucho que intentéis darle patadas en sus cosas, no va a funcionar el tema, aunque si os desahoga, podéis hacer los que os de la gana, el resultado debe ser siempre el mismo… deshacernos de ese bicho cruel.
2º) Desplumar: Todo lo que entre en una desplumadora de pollos seguro que no sale viva, a los hechos me remito con esta imagen
3º) Cemento: Otra técnica bastante eficiente aunque un poco más complicada es colocarle un bloque de cemento en los pies y darle un leve empujoncito al océano, del resto que se encarguen los pececitos.