¿Alguna vez habéis oído hablar del amor? Yo sí… un montón de veces, a mis amigas, a mis amigos, a mi hermano, a conocidos, a desconocidos… ¿Pero alguna vez lo habéis sentido? Yo creo que una vez, aunque no debí hacerle caso a mis sentidos… de hecho creo que nunca debería hacerles caso, pero ese día lo hice y lo recordaré como si fuera ayer.
Era verano, creo que un 23 de julio y sin esperarlo, conocí a John Lennon, aunque luego pasó a ser un pequeño monstruo azul come galletas, al que le encantaba hablar de gatos, de hecho recuerdo, que cerca andaba uno medio despistado y empezamos a meternos con el pobre… de lindo gatito pasó a ser una pantera nocturna, que tal vez quería comernos. Sí, la imaginación a veces da para mucho.
Recuerdo que fue una noche muy extraña, pero supongo que todas las noches que alguien encuentra a esa persona especial, lo son, incluso cuando te encuentras con feroces panteras perdido en medio de un campus que no es ni el tuyo.
De una noche extraña pasó a ser una historia bastante peculiar, donde un día, sin esperarlo, me crucé con un caballero argentino que me aconsejó que todo John Lennon tiene a buen recaudo a su Yoko Ono, así que cogí la maleta y mi bote de galletas y pasito a pasito continué mi camino.